la distancia es la certeza
quema como el grito inacabado,
el ardor en lo profundo de la boca,
la contracción que nos dobla
donde no estamos articulados.
evitarse parece azaroso,
parece,
pero sabemos que la voluntad
opera a veces sin consultarnos.
indoloro aunque ingrato,
el despertar ya no sorprende.
me acostumbro a tus caprichos
subconsciente parcial y ponsoñoso.
antes cantaba,
ahora callo.
el silencio es solo
lo que recubre el ruido
El Rio de las Vueltas
la exploración del bosque,
iniciada del alba,
me llevo a encontrarte
frente a frente.
recuerdo la mueca de tu rostro
al verme a los ojos por primera vez.
tus palabras aun resuenan
como presagio incierto,
deseado hoy,
después de buscarte,
después de negarte tres veces,
quise aprenderte
te observe a distancia
como un científico.
clasifique tus gestos,
tus arrebatos,
tu insaciable avidez por la vida,
tu inquebrantable entrega a los tuyos,
tu sencillez entrelazada a una estética arrasadora,
la fina linea que te construye
desde la raíz del primer pelo
hasta la ultima célula de la planta de tus pies.
voy seducido por nuestras diferencias,
ya que no creo en lo complementario,
ni quiero predecirte o comprenderte,
me basta con que estés
y pueda abrazar cada una de tus sonrisas
comencé como siempre,
evadiendo, desestimando,
para despertar cada uno de los últimos días
con algún fragmento de tu mirada
en la memoria onírica.
ya compartimos horas,
ya nos miramos de a ratos
justo hasta la frontera de nuestros secretos.
ya vi suficiente,
ya me golpeaste
y yo no desperté.
como quisiera volver
a ese breve lapso
en que la puerta de tus manos
descanso sobre la llave de mis brazos,
y leías y yo entredormia,
ya resignado a no ser en vos
mas que tu guardián silencioso.
Vamos para afuera
Como si algún puño interno, alguna conglomeración de fibras, una contención de nervios, se erigiera por sobre y por dentro del cuerpo, con la previsión y la violencia del martillo de un revolver soltándose.
La música se junta con el humo y los vapores de las miradas inquietas en reflejos fugaces. Una frazada en verano, el tiro mordaz al cuerpo ya fallecido entrando en la carne con el ruido sordo del sarcasmo.
El ritmo esta en el vaso vaciándose, arrasando con la electricidad dispersa que altera el anillo de fuego aunque sin modificarlo.
Read MoreLa Bestia
Era neutral, pero al revés. Tenia problemas con todos. El espíritu de la furia de qué volcán habita a este hombre es un enigma que a veces se ilumina. El brío de sus arranques, a la luz que entre tanto lo refleja, es el ímpetu del huroño héroe de un tango. Un proceder anacrónico, anacúsico.
Anoche estaba opaco sin embargo. Resplandeciendo en la tibieza del borde del haz de luz de una vela, una noche de viento repentino.
***
Algunas noches uno lo ve pasar y pareciera que tuviera la apariencia de un hombre de montaña. Pesado, algo encorvado y con largos brazos que se contrabalancean con dos enormes manos.
Juraría que quiso preguntarme algo. Me miró y creí que iba a dirigirse hacia mi, pero retiró su mirada y retomó su paso.
Read MoreNuevo Cielo
Amanece paulatina Calafate,
me levanto con la idea
de ser mas rápido que el tiempo,
mirando entre las fibras del sol,
hoy que se cruzaron las coordenadas.
Amanezco del sueño
como si fuera un año atrás,
con la ansiedad que siendo niño
precedía el día de escuela
en el que sabia que me encontraría
entre los bancos del aula
con la mirada de esa chica.
Inunda casi toda la circunferencia
del margen del horizonte,
el progresivo negro aclarándose,
de la noche de ayer,
hacia el petroleo turquesa
entrecruzado de fucsia violáceo
y el halo dorado
de pálido a glorioso,
mientras ya todo el cielo es día.
Planes mares
aunque sea astralmente
voy a levantar el iodo
que queda varado en la orilla
mientras baja la marea,
la baba de la nada,
si el mar empieza
donde termina la playa
esta noche
como estas ultimas las noches
estaras tocandome
con tu prosa creciente,
tu atino,
tu busqueda del ser
construimos
apenas intuyendo
ciegos, pero viendo
llegando tarde
o muy temprano
pero yendo
