Cazadoras
Andan en pequeños grupos. Dúos, tríos y menos frecuentes quintetos. Féminas dedicadas a la conquista de sus placeres superficiales, ignorantes de sus profundos deseos, poseedoras de un apetito indefinido e imposible de saciar etimológica o completamente.
Verlas seleccionando sus presas y trasladándose para rodearlas es algo similar a pararse al costado de alguien que juega al pacman. Devoran guiones alejándose de quienes son mas grandes en la cadena alimenticia pretendiendo conseguir la pastilla, el papel, la botella o todas juntas.
Read MoreGanas de Jugar
Miras el tablero con el escozor inquietante de la pasividad forzada. Estas fuera de la partida. Te entretenes mirando un rato como juegan los demás. Ves sus movimientos, sus cartas, intentas adivinar sus estrategias. Pronto nada de eso te interesa mas. Te levantas a preparar un trago. Queda poco alcohol y mucho tiempo para que te toque jugar. La perspectiva es aun peor que cuando no jugabas por ser pequeño, alli por lo menos te entregabas al misterio de desconocer el juego, o tan solo el permiso de estar era un signo de que comenzabas a pertenecer a ese mundo que el tiempo terminaria por acercarte. Ese mundo del cual el tiempo hoy se rie de tu ansiedad por estar.
Terminas de servirte y todavia no paso la mano en el juego. Los demas que no juegan se entretienen observando, criticando, alentando o burlandose de las decisiones de los jugadores.
Paso la mesa y me acerco a la ventana. Por unos segundos, mientras me alejaba de la mesa, la mentes se detuvo y el universo entero cupo en mi nuca. Las breves epifanías, eternos e inalcanzables arrebatos de sapiencia. Cuando regrese al mi de siempre, a la vulgar combinación de carne, mente y alma, no pude ver hacia afuera como si nada hubiera sucedido.
Read MoreVamos para afuera
Como si algún puño interno, alguna conglomeración de fibras, una contención de nervios, se erigiera por sobre y por dentro del cuerpo, con la previsión y la violencia del martillo de un revolver soltándose.
La música se junta con el humo y los vapores de las miradas inquietas en reflejos fugaces. Una frazada en verano, el tiro mordaz al cuerpo ya fallecido entrando en la carne con el ruido sordo del sarcasmo.
El ritmo esta en el vaso vaciándose, arrasando con la electricidad dispersa que altera el anillo de fuego aunque sin modificarlo.
Read MoreLa Bestia
Era neutral, pero al revés. Tenia problemas con todos. El espíritu de la furia de qué volcán habita a este hombre es un enigma que a veces se ilumina. El brío de sus arranques, a la luz que entre tanto lo refleja, es el ímpetu del huroño héroe de un tango. Un proceder anacrónico, anacúsico.
Anoche estaba opaco sin embargo. Resplandeciendo en la tibieza del borde del haz de luz de una vela, una noche de viento repentino.
***
Algunas noches uno lo ve pasar y pareciera que tuviera la apariencia de un hombre de montaña. Pesado, algo encorvado y con largos brazos que se contrabalancean con dos enormes manos.
Juraría que quiso preguntarme algo. Me miró y creí que iba a dirigirse hacia mi, pero retiró su mirada y retomó su paso.
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